En el centro de tratamiento de adicciones CITA queremos compartir el testimonio de un paciente.

Hace un poco más de 4 meses, decidí darle un cambio a mi vida. Y todo empezó aquí, en CITA.

Mi vida era un auténtico caos. Me acuerdo de que, cuando entré, tuve la genial idea de hacer una lista con las cosas que tenía y las que no tenía.  Las que NO, no las voy a mencionar porque no acabaríamos en dos días. Las que SÍ tenía, sí que os la voy a decir y va ser muy breve: NADA. No contaba con ninguna de las cosas importantes que necesitaba en mi vida, ni siquiera las más imprescindibles, como son los pilares de cualquier persona en la vida. Me las había ido dejando poco a poco en los baños de los lugares que frecuentaba; se me iba la vida como se pierde el agua del retrete cuando tiras de la cadena… Qué pena, ¿no?

Bueno, pues todo esto ha empezado a cambiar. El claro ejemplo de que el paso por el centro de tratamiento de adicciones CITA y el esfuerzo diario sirven para algo, lo veo en mis carnes. Ahora tengo ganas de levantarme por las mañanas; tengo ganas de sentir y de hacer sentir; tengo ganas de vivir; tengo ganas de que me pasen las cosas que le pasan en la vida a cualquier persona, tanto las buenas como las malas; tengo ganas de equivocarme y, por qué no, de ENAMORARME. Pero todo de una manera sana.

Y claro que hay cosas que no me gustan y que me cuesta hacerlas, pero, como dice Mari Carmen, me jodo y las hago. Ahora tengo ganas de seguir el camino adecuado que me han ido mostrando entre todos los profesionales  y, si lo llego a conseguir y pido a Dios o lo que quiera que haya que me dé fuerzas para ello, mi paso por el centro de tratamiento de adicciones CITA será el comienzo de la mejor decisión tomada en mi vida.

Dicho esto, que a partir de ahora se abra el telón y que empiece mi película, mi película de verdad, que  me pasen las cosas que me tengan que pasar, pero, como he dicho antes, de una manera sana.

Sin más, doy las gracias a mi familia ante todo por darme esta oportunidad y, después de un millón de veces, volver a confiar en mí. Doy las gracias también a todos los profesionales y al gran equipo humano del centro de tratamiento de adicciones CITA, en especial a Mari Carmen , Isma y Anaïs, por estar codo a codo conmigo; a Pablo, mi entrenador, porque también ha sido vital en mi recuperación; al equipo de limpieza capitaneado por Ana, por su simpatía y disponibilidad en todo momento; a María y a Puri, por la paciencia que han tenido conmigo; y cómo no, a mis compañeros, con los que paso las 24 horas de día, por hacerme mucho más llevadero este proceso.

¡¡¡Chicos, de verdad gracias y mucha suerte a todos!!!

Jacobo.