Perfil del comprador compulsivo

Hace unos años, los ingresos en las clínicas de tratamiento de adicciones de pacientes afectados por adicciones comportamentales (juego, sexo, compras o nuevas tecnologías) eran hechos inusuales. Sin embargo, son cada vez más las personas que, incapaces de controlar sus impulsos, necesitan ayuda terapéutica para resolver sus tendencias patológicas.

Los hombres con trastornos como la adicción al juego y bajos niveles de dependencia a la recompensa social y las mujeres impulsivas, persistentes, empáticas y que cooperan con los demás encarnan el perfil del comprador compulsivo, según varios estudios del Hospital Universitario de Bellvitge.

Estos trabajos definen por primera vez tres subtipos de compradores compulsivos, comparan el perfil del afectado por este trastorno con otras adicciones comportamentales (como el juego patológico o la adicción al sexo o a las nuevas tecnologías) y analizan la respuesta al tratamiento.

La compra compulsiva afecta entre el 6 y el 7 % de la población y representa el 5 % de las consultas anuales a la Unidad de Juego Patológico y Otras Adicciones del HUB, pese a que la Asociación Americana de Psiquiatría aún no lo clasifica como patología específica.

La responsable de los tres estudios, la doctora Susana Jiménez, ha destacado que la compra compulsiva presenta una elevada coincidencia con trastornos del humor, de la ansiedad, alimentarios, obsesivo-compulsivos, y con el uso de sustancias.

Uno de los estudios ha identificado por primera vez tres subtipos de compradores compulsivos, el primero de ellos formado en su mayoría por hombres con un elevado trastorno de juego patológico y unos bajos niveles de dependencia a la recompensa social. Un segundo subtipo, en el que el trastorno aparece de manera más tardía, está formado principalmente por mujeres con estudios, activas laboralmente y sin rasgos de personalidad desadaptativos. En el tercer subtipo también predominan las mujeres, pero la aparición del trastorno es precoz, hay problemas con los estudios y el trabajo, coincide con otros trastornos psiquiátricos y la personalidad muestra altos niveles de evitación al daño, como una personalidad ansiosa o depresiva y una dificultad para la toma de decisiones y para dirigir la propia vida.

Un segundo estudio ha comparado a los compradores compulsivos con los afectados por otras adicciones, a partir de una muestra de 3.324 pacientes tratados entre 2005 y 2015. En comparación con los otros afectados, los compradores compulsivos son más a menudo mujeres, tienen un nivel más elevado de psicopatología, y presentan un perfil de personalidad con niveles más elevados de impulsividad, evitación al daño, dependencia de la recompensa, persistencia y cooperación.

El tercer trabajo ha estudiado la respuesta al tratamiento de esta patología, en base a 97 pacientes atendidos con terapia cognitiva individual durante doce sesiones, el 27 % de los cuales no respondió al tratamiento y el resto lo hizo con mayor o menor fortuna hasta 12 semanas después de finalizada la terapia.

Los indicadores de mal pronóstico se centraron en hombres, síntomas depresivos, altos niveles obsesivo-compulsivos, y en rasgos de personalidad caracterizados por la persistencia, la evitación al daño y el materialismo.