El tratamiento de adicciones

El reto del tratamiento de adicciones es acompañar a los adictos desde la condición de adicción hasta la de estar sanos, si es posible, o por lo menos liberarlos de la compulsión del consumo de drogas que domina su vida.

Cambiar una conducta adictiva arraigada es una tarea compleja y suprimir la droga adictiva es sólo una parte de un plan de tratamiento global.

Además, hablar de droga adictiva constituye una simplificación excesiva porque es muy corriente el patrón de uso simultáneo de varias drogas, especialmente entre gente joven con problemas de marginación y vida desestructurada.

El tratamiento de adicciones requiere no sólo abordar cada droga de un modo adecuado, sino considerar además las diversas maneras en que las drogas influyen unas en otras. Puesto que las personas varían tan ampliamente en las circunstancias de su adicción, lo que funciona bien para una puede no ser adecuado en absoluto para otra. Un lema central del tratamiento se expresa en el lema: ‘Cada paciente requiere una terapia diferente’

Los diferentes programas en el tratamiento de adicciones

Los programas de tratamiento de adicciones pueden dividirse en programas de hospitalización y de no hospitalización. Por motivos presupuestarios, los programas de hospitalización se reservan normalmente a los adictos recalcitrantes que no pueden controlar realmente su adicción. Algunos programas insisten en una inmediata abstinencia total, con alivio del síndrome de abstinencia. Otros proponen la reducción lenta del consumo de droga con una amplia terapia de apoyo. Algunos programas emplean agonistas sustitutos, como la metadona, durante cortos o largos períodos; otros hacen uso de varios agentes farmacológicos (por ejemplo, para aliviar el malestar de la abstinencia), mientras otros rechazan categóricamente todo tipo de medicación.

tratamiento de adicciones

Es improbable que se logre la abstinencia sin tratar el síndrome de abstinencia, sin una motivación extraordinariamente fuerte, y sin abundante apoyo externo. Todos los adictos han intentado alguna vez por su cuenta dejar de consumir, pero el malestar del síndrome de abstinencia, junto con el deseo intenso, hace que el éxito sea poco frecuente.

Los métodos de tratamiento de drogodependencias más ampliamente extendidos, utilizan una desintoxicación lenta combinada con medios químicos para reducir la angustia de la abstinencia.

  • Para la adicción a la nicotina, esto puede incluir el uso de parches de nicotina.
  • Para la adicción a la heroína, puede incluir la sustitución por metadona, seguida de una lenta reducción de la dosis de metadona hasta cero en unas semanas.
  • Para hacer más tolerables los síndromes de abstinencia caracterizados por nerviosismo y ansiedad, pueden usarse tranquilizantes suaves.
  • Los tranquilizantes como la benzodiacepina constituyen ayudas tradicionales del tratamiento del síndrome del alcohol. La medicación antidepresiva es efectiva en una abstinencia de anfetaminas o cocaína, donde la depresión es el problema principal.

En resumen, para cualquier droga adictiva, el primer paso en el tratamiento es suprimirla, con apoyo farmacológico y social, de un modo tan gradual como sea necesario.

La dificultades en el tratamiento de adicciones

tratamiento de adiccionesPoderosas fuerzas luchan en el adicto. Si no existe motivación para dejar la droga, no hay forma de comenzar el tratamiento de adicciones. Pero incluso si los adictos acuden de manera voluntaria al tratamiento de adicciones, normalmente es con sentimientos de ambivalencia. Algún tipo de presión les conduce al recurso del tratamiento, quizás una urgencia insistente de la familia, la pérdida de trabajo, problemas con la justicia, trastornos de salud o la insatisfacción consigo mismo. Sin embargo, las presiones contrarias son también difíciles de tratar: el deseo del siguiente cigarrillo, inyección, esnifada o trago; el deseo de seguir siendo miembro de un grupo de colegas adictos, o estar deprimido pensando sólo en un futuro en el que nunca probará de nuevo la droga. Tan pronto como el adicto abandona y no mantiene la siguiente visita médica, las fuerzas negativas pueden ganar. Los terapeutas tienen que contar con esta conducta de auto-derrota y estar dispuestos a comenzar el tratamiento una y otra vez.

Estar motivado no es suficiente. El adicto ha de aprender, de un modo explícito, las técnicas diarias del vivir sin drogas.

Adaptar el abordaje a la persona es muy importante. Para muchos adictos a la cocaína o a la heroína, una gran parte del asesoramiento consistirá en:

  1. Promover las técnicas prácticas que se necesitan para la rehabilitación.
  2. Entrenamientos en el trabajo y en la educación.
  3. Asistencia legal.
  4. Asesoramiento para restablecer una vida familiar interrumpida.
  5. Atención a las condiciones médicas descuidadas, etc…

La adicción a las drogas es algo más que el mero uso de una droga adictiva: implica el comportamiento, las interacciones sociales o el estilo de vida.