¿Qué es la cocaína?

En el blog de CITA Tratamiento de adicciones, hablamos hoy de la cocaína. Si te conviertes en adicto a la cocaína, gastarás mucho dinero con tu hábito, tendrás cambios de humor repentinos y desagradables, y serás impredecible y difícil de tolerar por quienes te rodean, tanto en el ámbito familiar como en el profesional o académico.

La cocaína que se consigue en la calle es una sustancia denominada clorhidrato de cocaína. Se elabora mediante la refinación de las hojas del arbusto de coca, que se cultiva principalmente en Bolivia, Colombia y Perú. La cocaína es un poderoso estimulante, con propiedades similares a la anfetamina. Fue empleada con propósitos medicinales en forma de tónico de venta libre hasta que se descubrieron sus riesgos y su capacidad de adicción.

Casi toda la cocaína que se comercializa en la calle es un polvo cristalino blanco muy parecido a la sal fina. El polvo de cocaína obtenido después de procesar las hojas de coca tiene una pureza del 85%, pero cuando se vende en la calle está adulterada, pues se la va ‘cortando’ con azúcares, como glucosa y lactosa, e incluso anestésicos. La que se comercializa suele tener un 30% de pureza o menos y el resto de la droga son impurezas.

Cuando la cocaína se ‘esnifa’, es absorbida por los vasos sanguíneos de las fosas nasales y llega al cerebro en cuestión de segundos. Estimula el sistema nervioso central: incrementa el ritmo cardiaco, la temperatura corporal y la tensión arterial.

Los efectos de la cocaína se presentan en cuestión de segundos y difícilmente duran más de media hora. Su intensidad depende de la potencia de la cocaína, de la frecuencia del consumo, del entorno y del nivel de tolerancia del consumidor. Provoca sensación de euforia y bienestar, e incrementa el nivel de energía. Se pierden las inhibiciones y algunos sienten excitación sexual.

El precio de la euforia instantánea e intensa es un abatimiento repentino y profundo. Muchos se ven tentados a combatirlo tomando más cocaína. Esto provoca otro efecto inicial, pero es menos intenso y no dura mucho. Además el bajón siguiente será aún más profundo. Aunque se hayan disipado la euforia y la confianza, no podrás conciliar el sueño y es probable que te sientas deprimido e incluso paranoico. Finalmente conseguirás dormir, pero cuando te despiertes estarás cansado e irritable.

Mezclar cocaína con otras drogas, incluso alcohol, es extremadamente peligroso. La mezcla de cocaína con heroína se llama ‘speedball’ y se administra inyectándola. Esta combinación es sumamente nociva porque ambas drogas empeoran sus efectos entre sí. Como la heroína ‘encubre’ el estado de tensión nerviosa de la cocaína, te sientes confiado en tomar otra dosis de cocaína, de heroína o de ambas, lo que incrementa los riesgos de tener una sobredosis letal.

Quienes estén considerando consumir cocaína, deben conocer perfectamente todas sus facetas. Si bien no suele provocar adicción física, es muy probable que cause dependencia psicológica. Cuando las sensaciones placenteras se disipan y surgen las desagradables, estás tan abrumado que te sientes impulsado a tomar más. Aunque otro efecto inicial vuelve a ponerte mejor, sólo posterga el ‘bajón’ inevitable; finalmente, cuando éste se presenta, el golpe es aún peor. Entonces estarás tentado a tomar otra dosis más, y así sucesivamente. En ese momento ya vas rumbo a la adicción psicológica; una vez ahí, ya es difícil salir. En un consumidor habitual de cocaína, la dependencia psicológica puede llegar a estar sumamente enraizada y ser difícil de tratar.

Algunos controlan el consumo de cocaína y lo hacen sólo en ocasiones, pero si tienes aspectos vulnerables (timidez, falta de confianza en ti mismo, baja autoestima) corres mucho riesgo de volverte dependiente. Una vez arraigada la adicción, los síntomas de abstinencia incluyen ansiedad, depresión, ataques de pánico y paranoia. Dichos síntomas pueden ser muy difíciles de sobrellevar y suelen llevar a los consumidores a consumir más cocaína. Para dejar la cocaína, hay que pedir ayuda a una clínica de tratamiento de adicciones. Clínicas CITA te ofrece un tratamiento personalizado para dejar la cocaína.