Tratamiento del juego patológico

Al no haber fármacos eficaces para el tratamiento del juego patológico, el tratamiento de referencia es el abordaje psicológico.

Hay que tener en cuenta que, en general, los jugadores patológicos tienen determinadas características comunes: la negación del problema, una conducta supersticiosa sobre el juego, una confianza excesiva en ganar, un sentido omnipotente de control sobre el juego, etc…

Hay varios tipos de jugadores patológicos:

  • El jugador condicionado conductualmente: un jugador menos severo, que puede abusar del alcohol y tener niveles elevados de depresión y ansiedad como respuesta a sus problemas financieros, y que tiene escasa psicopatología premórbida, abuso de sustancias, impulsividad o conductas antisociales.
  • El jugador emocionalmente vulnerable, que desa regular con el juego los estados de ánimo disfóricos y/o para satisfacer necesidades psicológicas específicas, y que tiene elevados niveles de psicopatología, especialmente depresión, ansiedad y dependencia del alcohol.
  • El jugador patológico, antisocial e impulsivo, con un claro trastorno psicológico debido al juego, y que se caracteriza por la impulsividad, un trastorno de personalidad antisocial y un trastorno del déficit de atención con hiperactividad.

En función de uno u otro tipo el tratamiento variará, sobre todo su intensidad y la probabilidad de obtener un buen resultado.

La vulnerabilidad al juego es enorme en nuestra sociedad. Entre las causas que predisponen al juego están la gran disponibilidad de juegos de azar y el fácil acceso a los mismos, el bajo coste del juego, la promoción y publicidad de los juegos de azar, la interacción de otras sustancias adictivas con el juego y el lugar donde se juega (bares y locales de ocio), los factores de vulnerabilidad psicológica al juego (búsqueda de sensaciones), y su gran poder adictivo, especialmente a las máquinas tragaperras. Hay además una comorbilidad con el juego (dependencia al alcohol, trastorno bipolar), que facilita que la persona tenga otros trastornos, como ansiedad y depresión.

Hay acuerdo (Elisardo Begoña) en que el tratamiento psicológico es imprescindible para que un jugador patológico abandone el juego. Dentro de los tratamientos psicológicos que han demostrado ser eficaces, se agrupan en terapia conductual, terapia cognitivo-conductual, grupos de autoayuda, juego controlado y otros tratamientos. También se da importancia a intervenir en otros problemas psicopatológicos frecuentemente asociados o presentes en el juego patológico.

Los componentes que más se utilizan en el tratamiento son: información sobre el juego, registro de la conducta de juego, toma de conciencia de los pensamientos distorsionados y percepciones erróneas sobre el juego y cambio de las mismas, entrenamiento en solución de problemas, exposición a la situación de juego y entrenarlo en prevenir la ejecución de dicha conducta, y entrenamiento en prevención de la recaída. Se aplican también otros tratamientos necesarios para aquellos otros trastornos añadidos al juego, como abuso de alcohol, depresión, ansiedad, problemas de relación, etc.